
El percebe es sin lugar a duda uno por no decir el más rico entre todos los mariscos.
Pero ¿hemos pensado alguna vez en la gente que lo pesca?
Quizás una de las profesiones más desconocidas, peligrosas y peor pagadas sea la de percebeiro. Mujeres y hombres que se juegan la vida cada mañana para mariscar un puñado de percebes.

Esta es una postal de las cruces existentes en Punta Roncudo en Corme, A Coruña (Galicia) en homenaje a los percebeiros muertos mientras trabajaban en el mar.
Desde aquí mi pequeño homenaje a todas estas personas en su difícil vivir.
21 comentarios:
Descansen en Paz.
Ando fastidiado de la tripa, por eso estoy tan desaparecido. Ya me voy encontrando mejor.
Gracias por pasarte, besos.
Me uno a tus palabras, esas personas realizan un trabajo enorme cada vez que salen a faenar.
Un beso guapa
Yo no sabia que era tan peligroso.
Tienen todos mis respetos.
es muy peligroso, y es un trabajo que muchos no lo ven.
Por cierto que buenos los percebes, una vez me invitaron a unos recién cogidos por el padre de una amiga, que ricos. Besos
Menhari...
A mi el percebe me gusta, pero me resultan mas agradables al paladar otros frutos del mar.
Mi amiga, viví en Vigo durante un año y medio, allí descubrí y me interese por la faraónica faena que pasaban los perceberos en su labor diaria.
Son tantos los que han muerto trabajando el mar en definitiva por un puñado misero de monedas que pueden obtener luego de arriesgar la vida durante las horas en que el oleaje mas fuerte pega contra las rocas donde los percebes moran.
Menhari, hay una obra poética de Francisco Jiménez que fue escrita en honor a esos abnegados trabajadores del mar, y dice:
Las olas baten la roca fría,
enormes, se rompe la espuma
con un rumor espantoso.
Los perceberos buscan oro peligroso,
marisco fálico, pequeño, fabuloso,
con la ferrada y el truel
atados a un cordel.
Sus vidas penden de otras manos
y del mar plomizo, gallego, inhumano,
donde los rudos hombres trabajan
desafiando a la marea y al granito
con que tantos se amortajan.
Pica la piedra el acero al amanecer.
Esquirlas luminosas
relampaguean en la resbaladiza verdina
y en los frutos de esta mar tan poderosa
que se arrancan a fuerzas de cojones
para acabar en la mesa
de los señores.
Amiga, te lo dejo aquí, y me adhiero a tu homenaje.
Un cariño.
CarloshugoBecerra.
Si que es duro ver como mujeres de edad avanzada siguen recogiendo el fruto del mar con grandes esfuerzo para tan sólo poder recoger un máximo de 5 kg, que ha veces no es suficiente para el sustento diario, pero su jubilación sigue siendo a los 65 años, algun@s, no tienen ni la suerte de llegar, perdiendo su vida en el camino, Besos Fran
Te quedó super chula la firma!!!!
Pues yo tampoco sabía lo mucho que arriesgaban la vida estas personas,es admirable.
Me uno a tí en su homenaje.
Un beso
Isa
¿Como no?, pensar en ellos cada vez que amigos o familiares se llevaban uno a la boca y ver el precio en la carta. La vida de una persona en la carta del restaurante. ufff. Un abrazo. Un saludo para todos ellos.
jackal espero que ya estés mejorcito.
Besicos
maria, así es y lo triste es que muchas veces no nos damos cuenta del valor que tienen estos trabajos.
Besicos
gaby es un trabajo muy muy peligroso pero tienen que sacar adelante a sus familias.
Besicos
eva tal vez por el trabajo que cuesta sacarlos de las rocas les de ese sabor tan especial
Besicos
carlos cuanta verdad en las palabras de Francisco Jiménez, no la conocía y me ha gustado mucho.
Biquiños
fran tienes razón, es una vida triste y un trabajo nada recompensado.
Besicos
isa gracias por el piropo jeje
Percebeiro es un trabajo muy arriesgado que la mayoría de las veces es desconocido.
Besicos
monica estoy de acuerdo contigo un marisco caro pero ¿¿¿tiene precio la vida de una persona???
Besicos
me uno a tus palabras..que dura profesión y que poco valorada...
Mi solidaridad con ellos y para los que desaparecieron en el mar en su faena de mariscadores, descansen en paz. Un abrazo
Me sumo a tu homenaje y dejo además mi admiración.
Manos expertas y artesanas que nos ofrecen el maná.
Un beso, amiga.
Иú®iĂ Monica y Alatriste GRACIAS por uniros a este pequeño homenaje a esa gente con un trabajo tan peligroso.
Besicos a los tres.
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