
Quiero, a la sombra de un ala, contar este cuento en flor: La niña de Guatemala, la que se murió de amor.
Eran de lirio los ramos, y las orlas de reseda y de jazmín; la enterramos en una caja de seda.
…Ella dio al desmemoriado una almohadilla de olor; él volvió, volvió casado; ella se murió de amor.
Iban cargándola en andas obispos y embajadores; detrás iba el pueblo en tandas, todo cargado de flores.
…Ella, por volverlo a ver, salió a verlo al mirador: él volvió con su mujer; ella se murió de amor.
Como de bronce candente al beso de despedida era su frente ¡la frente que más he amado en mi vida!
…Se entró de tarde en el río, la sacó muerta el doctor; dicen que murió de frío: yo sé que murió de amor.
Allí, en la bóveda helada, la pusieron en dos bancos; besé su mano afilada, besé sus zapatos blancos.
Callado, al obscurecer, me llamó el enterrador. ¡Nunca más he vuelto a ver a la que murió de amor!
Eran de lirio los ramos, y las orlas de reseda y de jazmín; la enterramos en una caja de seda.
…Ella dio al desmemoriado una almohadilla de olor; él volvió, volvió casado; ella se murió de amor.
Iban cargándola en andas obispos y embajadores; detrás iba el pueblo en tandas, todo cargado de flores.
…Ella, por volverlo a ver, salió a verlo al mirador: él volvió con su mujer; ella se murió de amor.
Como de bronce candente al beso de despedida era su frente ¡la frente que más he amado en mi vida!
…Se entró de tarde en el río, la sacó muerta el doctor; dicen que murió de frío: yo sé que murió de amor.
Allí, en la bóveda helada, la pusieron en dos bancos; besé su mano afilada, besé sus zapatos blancos.
Callado, al obscurecer, me llamó el enterrador. ¡Nunca más he vuelto a ver a la que murió de amor!
José Martí(1853-1895)
4 comentarios:
Nenhari...
Que bonita obra del maestro José Martí...
Sabes que es una historia real ???
Si Nenhari, lo es, y le ocurrió a Martí personalmente...te cuento...
La niña realmente se llamaba María García Granados, y para todos los guatemaltecos es "la niña de Guatemala", ella era hija del General Miguel García Granados (español, Presidente de Guatemala), Martí la conoce en el año 1877 mientras el daba clases en en la Academia de Niñas de Centro América.
Nenhari, el general, padre de Maria, era muy ilustre por haber libertado a su patria de la teocracia en que la tuvieron sumergida por largo tiempo los fanáticos gobiernos de los presidentes Carrera y Cerna. La familia del general García Granados era numerosa y se hacía notar por su cultura y amabilidad; presentado Martí a ella, fue recibido cordialmente, y pronto llegó a ser uno de sus amigos más adictos.
Maria destacaba entre sus hermanas, era alta, esbelta y airosa: su cabello negro como el ébano, abundante, crespo y suave como la seda; su rostro, sin ser soberanamente bello, era dulce y simpático; sus ojos profundamente negros y melancólicos, velados por pestañas largas y crespas, revelaban una exquisita sensibilidad. Su voz era apacible y armoniosa, y sus maneras tan afables, que no era posible tratarla sin amarla. Tocaba el piano admirablemente, y cuando su mano resbalaba con cierto abandono por el teclado sabía sacar de él notas que parecían salir de su alma y que pasaban a impresionar el alma de sus oyentes.
Tenía veinte años de edad, y hasta entonces había permanecido insensible a los tiros del amor. Su familia era su encanto y a ella consagraba los tiernos afectos de su corazón. Sin embargo, desde que Martí frecuentaba la casa, se notó en ella cierta tristeza que nadie se explicaba, así como el silencio en que se encerraba delante de el. Era evidente que algo pasaba en su interior; pero ese algo nadie se lo explicaba y quizás ella misma ignoraba la causa de lo que le pasaba.
Lo que sí sabía ella era que cuando veía a Martí experimentaba un deleite supremo y que cuando él estaba ausente su tristeza aumentaba, su ansiedad de verlo era mayor y no cesaban estos tormentos hasta que él se hallaba de nuevo en su presencia.
Este sentimiento, desconocido para ella, fue creciendo de día en día hasta tomar los caracteres de una verdadera pasión, y aunque ella lo disimulaba por el recato propio de una joven educada en el amor a la honra, bien comprendió Martí lo que le pasaba. Caballero ante todo, y ligado por igual sentimiento a otra mujer a quien había jurado ser su esposo, se abstuvo de fomentar con sus galanterías o con demostraciones de afecto aquella pasión que parecía próxima a tomar las proporciones de un incendio. Su papel se limitó desde entonces a tratarla simplemente como amigo, y fue separándose de la casa poco a poco para que María comprendiese que no debía entregarse al sentimiento que la dominaba, pues por más que él reconociese sus merecimientos, como los reconocía, y que simpatizase con ella, no podría corresponder a su pasión.
En fin Nenhari, para hacértela corta, María desarrolló un apasionado sentimiento por Martí durante el tiempo que el cubano formó una fuerte amistad con la familia del General García Granados; sin embargo, el autor de La Niña de Guatemala debía volver a México para contraer nupcias con Carmen Zayas Bazán e Hidalgo en la parroquia del Sagrario Metropolitano de México, esto a Maria le rompe el corazón y se mata.
Bien Nenhari, no se si conocías la verdadera historia, igual yo te la dejo aquí.
Un cariño.
CarlosHugoBecerra.
Que historia más preciosa, no tenía ni idea que era cierta.
La leí de casualidad y desde el primer momento me cautivó.
Gracias Carlos por contarmela.
Besicos
Simplemente preciosa.
Un saludo.
Gracias ninona por pasarte por aquí.
Un biquiño
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